Cuadro del greco en toledo

Cuadro del greco en toledo

Campo de trigo con cuervos

Vista de Toledo (título original Vista de Toledo), es uno de los dos paisajes que se conservan pintados por El Greco. El otro, Vista y plano de Toledo, está expuesto en el Museo de El Greco en Toledo. Vista de Toledo se encuentra en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York.
Vista de Toledo es una de las representaciones del cielo más conocidas del arte occidental, junto con La noche estrellada de Vincent van Gogh y los paisajes de J. M. W. Turner y Claude Monet. En su ensayo, el historiador del arte Keith Christiansen afirma que Vista de Toledo es una de las obras maestras de El Greco[1].
Los historiadores del arte, en concreto Harold Wethey, han debatido la datación exacta de Vista de Toledo. Hubo cierto debate entre los historiadores del arte debido a la literatura temprana que escribió sobre El Greco. La literatura temprana que menciona Walter Liedtke en “Tres cuadros de El Greco”, sugiere que la Vista de Toledo fue pintada después de 1600 y poco antes de que El Greco falleciera en 1614. Sin embargo, el historiador de arte Harold Wethey cree que se pintó entre 1595-1600 por las similitudes con la otra obra de El Greco, San José y el Niño Jesús. Wethey respalda esta afirmación porque San José y el Niño Jesús se terminó entre 1597-1599. Wethey también aporta más pruebas al señalar las mismas técnicas utilizadas en el fondo de San José y el Niño Jesús que se pueden ver en Vista de Toledo[2].

Pinturas de el greco

El Greco nació en el Reino de Candía (la actual Creta), que en aquella época formaba parte de la República de Venecia, Italia, y era el centro del arte posbizantino. Se formó y se convirtió en un maestro dentro de esa tradición antes de viajar a los 26 años a Venecia, como habían hecho otros artistas griegos[6]. En 1570 se trasladó a Roma, donde abrió un taller y realizó una serie de obras. Durante su estancia en Italia, El Greco enriqueció su estilo con elementos del manierismo y del Renacimiento veneciano tomados de varios grandes artistas de la época, especialmente Tintoretto. En 1577 se trasladó a Toledo, España, donde vivió y trabajó hasta su muerte. En Toledo, El Greco recibió varios encargos importantes y produjo sus cuadros más conocidos, como Vista de Toledo y Apertura del quinto sello.
El estilo dramático y expresionista de El Greco fue recibido con perplejidad por sus contemporáneos, pero fue apreciado en el siglo XX. El Greco está considerado como un precursor del expresionismo y del cubismo, mientras que su personalidad y sus obras fueron fuente de inspiración para poetas y escritores como Rainer Maria Rilke y Nikos Kazantzakis. El Greco ha sido caracterizado por los estudiosos modernos como un artista tan individual que no pertenece a ninguna escuela convencional[3]. Es conocido sobre todo por sus figuras tortuosamente alargadas y su pigmentación a menudo fantástica o fantasmagórica, que combina las tradiciones bizantinas con las de la pintura occidental[7].

Frida kahlo

Vista de Toledo (título original Vista de Toledo), es uno de los dos paisajes que se conservan pintados por El Greco. El otro, Vista y plano de Toledo, está expuesto en el Museo de El Greco en Toledo. Vista de Toledo se encuentra en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York.
Vista de Toledo es una de las representaciones del cielo más conocidas del arte occidental, junto con La noche estrellada de Vincent van Gogh y los paisajes de J. M. W. Turner y Claude Monet. En su ensayo, el historiador del arte Keith Christiansen afirma que Vista de Toledo es una de las obras maestras de El Greco[1].
Los historiadores del arte, en concreto Harold Wethey, han debatido la datación exacta de Vista de Toledo. Hubo cierto debate entre los historiadores del arte debido a la literatura temprana que escribió sobre El Greco. La literatura temprana que menciona Walter Liedtke en “Tres cuadros de El Greco”, sugiere que la Vista de Toledo fue pintada después de 1600 y poco antes de que El Greco falleciera en 1614. Sin embargo, el historiador de arte Harold Wethey cree que se pintó entre 1595-1600 por las similitudes con la otra obra de El Greco, San José y el Niño Jesús. Wethey respalda esta afirmación porque San José y el Niño Jesús se terminó entre 1597-1599. Wethey también aporta más pruebas al señalar las mismas técnicas utilizadas en el fondo de San José y el Niño Jesús que se pueden ver en Vista de Toledo[2].

El greco, vista de toledo análisis

El Greco nació en el Reino de Candía (la actual Creta), que en aquella época formaba parte de la República de Venecia, Italia, y era el centro del arte posbizantino. Se formó y se convirtió en un maestro dentro de esa tradición antes de viajar a los 26 años a Venecia, como habían hecho otros artistas griegos[6] En 1570 se trasladó a Roma, donde abrió un taller y realizó una serie de obras. Durante su estancia en Italia, El Greco enriqueció su estilo con elementos del manierismo y del Renacimiento veneciano tomados de varios grandes artistas de la época, especialmente Tintoretto. En 1577 se trasladó a Toledo, España, donde vivió y trabajó hasta su muerte. En Toledo, El Greco recibió varios encargos importantes y produjo sus cuadros más conocidos, como Vista de Toledo y Apertura del quinto sello.
El estilo dramático y expresionista de El Greco fue recibido con perplejidad por sus contemporáneos, pero fue apreciado en el siglo XX. El Greco está considerado como un precursor del expresionismo y del cubismo, mientras que su personalidad y sus obras fueron fuente de inspiración para poetas y escritores como Rainer Maria Rilke y Nikos Kazantzakis. El Greco ha sido caracterizado por los estudiosos modernos como un artista tan individual que no pertenece a ninguna escuela convencional[3]. Es conocido sobre todo por sus figuras tortuosamente alargadas y su pigmentación a menudo fantástica o fantasmagórica, que combina las tradiciones bizantinas con las de la pintura occidental[7].