El jardin de las delicias

Barco de los locos

En la exposición Garden of Earthly Delights, más de 20 artistas internacionales utilizan el espacio del jardín como metáfora del estado del mundo, en una exploración de las complejidades de nuestro caótico y cada vez más precario presente.

En el marco de la exposición Garden of Earthly Delights, la monumental instalación de Rashid Johnson, Antoine’s Organ, situada en el atrio, se activa acústicamente todos los sábados a partir de las 14:00 horas con diversos músicos. La entrada es gratuita.

El catálogo de la exposición incluye un amplio ensayo de la comisaria, la Dra. Stephanie Rosenthal, entrevistas a los artistas, textos filosóficos y líricos, así como abundantes imágenes en color. Puede adquirirse in situ en la Gropius Bau al precio de museo de 32 euros.

El programa público que acompaña al Jardín de las Delicias de la Tierra, que incluye talleres familiares y visitas guiadas, ofrece información sobre los temas centrales de la exposición, que refleja cuestiones sociales, políticas y ecológicas como la migración, el cambio climático, el colonialismo y la globalización.

Claude monet pintando en…

AnónimoAutor desconocido, Fototeca del Real Instituto del Patrimonio Cultural, número de objeto 40002088, como Le Jardin des délices, desde circa 1480 fecha QS:P,+1480-00-00T00:00:00Z/9,P1480,Q5727902 hasta circa 1490 fecha QS:P,+1490-00-00T00:00:00Z/9,P1480,Q5727902, Altura: 220 cm (86. 6 in); Anchura: 390 cm (12.7 ft)dimensiones QS:P2048,220U174728

Koldeweij, A.M., P. Vandenbroeck y B. Vermet (2001) Jheronimus Bosch. Alle schilderijen en tekeningen, Rotterdam: NAi Uitgevers, Gent/Amsterdam: Ludion, ISBN 90-5662-219-6, p. 166, como Tuin der Lusten, 1480-1490, Altura: 220 cm; Anchura: 390 cm Dimensiones QS:P2048,220U174728

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El jardín de las delicias terrenales cerrado

El Tríptico de Haywain es una pintura sobre tabla de El Bosco, actualmente en el Museo del Prado, Madrid, España. Se ha establecido una fecha de alrededor de 1516 mediante una investigación dendrocronológica. La tabla central, firmada “Jheronimus Bosch”, mide 135 cm × 200 cm y las alas 147 cm × 66 cm. Los postigos exteriores presentan una versión de El caminante del Bosco.

El cuadro formaba parte de un grupo de seis adquirido por el rey Felipe II de España en 1570, y enviado a El Escorial cuatro años después. Posteriormente fue vendido al marqués de Salamanca, y dividido en tres cuadros. En 1848, la tabla central fue comprada por Isabel II de España y llevada a Aranjuez, la derecha fue devuelta al Escorial y la izquierda pasó al Prado. El tríptico fue finalmente recompuesto en 1914 en este último museo[1]. Existe una copia en el Escorial.

El exterior de los postigos, como la mayoría de los trípticos neerlandeses contemporáneos, también fue pintado, aunque en este caso el Bosco utilizó colores plenos en lugar de la habitual grisalla. Cuando están cerrados, forman una sola escena que representa a un caminante. A su alrededor hay una serie de miniaturas que incluyen el robo de otro caminante y un ahorcado. El hombre utiliza un palo para repeler a un perro.

Tríptico de las tentaciones…

El Jardín de las Delicias es el título moderno[a] de un tríptico al óleo sobre tabla de roble pintado por el maestro neerlandés Hieronymus Bosch, entre 1490 y 1510, cuando el Bosco tenía entre 40 y 60 años[1].

Como se sabe poco de la vida o las intenciones del Bosco, las interpretaciones de su intención varían desde una advertencia sobre la indulgencia carnal mundana, hasta una advertencia funesta sobre los peligros de las tentaciones de la vida, pasando por una evocación del máximo gozo sexual. La complejidad de su simbolismo, especialmente el del panel central, ha dado lugar a una amplia gama de interpretaciones académicas a lo largo de los siglos. Los historiadores del arte del siglo XX están divididos en cuanto a si el panel central del tríptico es una advertencia moral o un panorama del paraíso perdido.

El Bosco pintó tres grandes trípticos (los otros son El Juicio Final, de c. 1482, y El Tríptico de Haywain, de c. 1516) que pueden leerse de izquierda a derecha y en los que cada panel era esencial para el significado del conjunto. Cada una de estas tres obras presenta temas distintos, aunque vinculados, que abordan la historia y la fe. Los trípticos de esta época solían estar pensados para ser leídos secuencialmente, los paneles de la izquierda y de la derecha solían representar el Edén y el Juicio Final respectivamente, mientras que el tema principal estaba contenido en la pieza central[2] No se sabe si El jardín estaba pensado como retablo, pero la opinión general es que el tema extremo de los paneles interiores del centro y de la derecha hacen improbable que estuviera pensado para funcionar en una iglesia o monasterio, sino que fue encargado por un mecenas laico[3].