Familia de felipe iv

Felipe iii

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Juana I (14 de enero de 1273 – 31 de marzo/2 de abril de 1305)[1] (euskera: Joana) fue reina de Navarra y condesa de Champaña desde 1274 hasta 1305; también fue reina de Francia por matrimonio con el rey Felipe IV. Era hija del rey Enrique I de Navarra y de Blanca de Artois[2].

Juana nació en Bar-sur-Seine, Champaña, el 14 de enero de 1273 como princesa de la Casa de Blois[3] Al año siguiente, a la muerte de su padre, se convirtió en Condesa de Champaña y Reina de Navarra[4] Debido a su edad, su madre, Blanca, fue su tutora y regente en Navarra.

Diversas potencias, tanto extranjeras como navarras, trataron de aprovecharse de la minoría de edad de la heredera y de la “debilidad” de la regente, lo que hizo que Juana y su madre buscaran protección en la corte de Felipe III de Francia. Su madre llegó a Francia en 1274 y, por el Tratado de Orleans de 1275, Juana fue prometida a uno de los hijos de Felipe (Luis o Felipe)[5], por lo que Blanche puso a su hija y al gobierno de Navarra bajo la protección del rey de Francia. Después de esto, Juana fue educada con Felipe. De hecho, no se sabe con certeza si residió en Navarra durante su infancia[3].

María ana de españa

Felipe IV (abril-junio de 1268 – 29 de noviembre de 1314), llamado Felipe el Hermoso (en francés: Philippe le Bel), fue rey de Francia de 1285 a 1314. En virtud de su matrimonio con Juana I de Navarra, fue también rey de Navarra como Felipe I de 1284 a 1305, así como conde de Champaña. Aunque Felipe tenía fama de guapo, de ahí el epíteto de le Bel, su personalidad rígida, autocrática, imponente e inflexible le valió (tanto de amigos como de enemigos) otros apodos, como el de Rey de Hierro (en francés: le Roi de fer). Su feroz oponente, Bernard Saisset, obispo de Pamiers, dijo de él “no es ni hombre ni bestia. Es una estatua”[2][a].

Felipe, tratando de reducir la riqueza y el poder de la nobleza y el clero, se apoyó en cambio en hábiles funcionarios, como Guillaume de Nogaret y Enguerrand de Marigny, para gobernar el reino. El rey, que buscaba una monarquía incuestionable, obligó a sus vasallos advenedizos mediante guerras y restringió sus privilegios feudales, allanando el camino para la transformación de Francia de un país feudal a un estado centralizado de principios de la Edad Moderna[3][4] En el plano internacional, las ambiciones de Felipe le hicieron muy influyente en los asuntos europeos, y durante gran parte de su reinado trató de colocar a sus parientes en tronos extranjeros. Príncipes de su casa gobernaron en Hungría, y trató, sin éxito, de convertir a otro pariente en emperador del Sacro Imperio Romano.

Logros de felipe iv

Felipe IV (abril-junio de 1268 – 29 de noviembre de 1314), llamado Felipe el Hermoso (en francés: Philippe le Bel), fue rey de Francia de 1285 a 1314. En virtud de su matrimonio con Juana I de Navarra, fue también rey de Navarra como Felipe I de 1284 a 1305, así como conde de Champaña. Aunque Felipe tenía fama de guapo, de ahí el epíteto de le Bel, su personalidad rígida, autocrática, imponente e inflexible le valió (tanto de amigos como de enemigos) otros apodos, como el de Rey de Hierro (en francés: le Roi de fer). Su feroz oponente, Bernard Saisset, obispo de Pamiers, dijo de él “no es ni hombre ni bestia. Es una estatua”[2][a].

Felipe, tratando de reducir la riqueza y el poder de la nobleza y el clero, se apoyó en cambio en hábiles funcionarios, como Guillaume de Nogaret y Enguerrand de Marigny, para gobernar el reino. El rey, que buscaba una monarquía incuestionable, obligó a sus vasallos advenedizos mediante guerras y restringió sus privilegios feudales, allanando el camino para la transformación de Francia de un país feudal a un estado centralizado de principios de la Edad Moderna[3][4] En el plano internacional, las ambiciones de Felipe le hicieron muy influyente en los asuntos europeos, y durante gran parte de su reinado trató de colocar a sus parientes en tronos extranjeros. Príncipes de su casa gobernaron en Hungría, y trató, sin éxito, de convertir a otro pariente en emperador del Sacro Imperio Romano.

Wikipedia

Este es el cuadro más famoso de Velázquez y una de las obras más conocidas del mundo. Destaca por el hábil uso de la perspectiva y la luz, y por la representación de la atmósfera. Este retrato de la infanta Margarita, hija de Felipe IV, rodeada de sus sirvientes o “familia” en un salón del Alcázar de Madrid ha tenido numerosas interpretaciones. Una de las más extendidas es que se trata de una defensa de la supremacía de la pintura frente a la artesanía. Velázquez se retrata a sí mismo en el acto de pintar el cuadro. El artista consigue un juego de relaciones espaciales extraordinariamente complejo al reflejar a los Reyes Felipe IV y Mariana de Austria en el espejo del fondo. El nombre de “Las Meninas” hace referencia a las damas de compañía que aparecen junto a la Infanta.