Museo nacional de arte barcelona

Museo nacional de arte barcelona

Entradas para el museu nacional d’art de catalunya

La historia de esta institución se remonta al siglo XIX, cuando, de acuerdo con los principios que inspiraron la Renaixença cultural y política de Cataluña, movimiento especialmente activo en ese siglo, se pusieron en marcha numerosos proyectos para contribuir a la recuperación y conservación del patrimonio artístico del país. Este proceso se inició con la creación del Museu d’Antiguitats de Barcelona en la Capilla de Santa Águeda (1880) y del Museu Municipal de Belles Arts en el Palau de Belles Arts (1891), palacio construido con motivo de la Exposición Universal de 1888. El proyecto de instalar todas estas colecciones de arte catalán en el Palau Nacional, puesto en marcha en 1934 por iniciativa de Joaquim Folch i Torres, primer director del Museo de Arte de Cataluña, se vio frustrado por el estallido de la Guerra Civil española (1936-1939), cuando para su protección muchas obras fueron trasladadas a Olot, Darnius y París (donde se estableció una importante exposición). Durante la posguerra, las colecciones de los siglos XIX y XX se instalaron en el Museu d’Art Modern, alojado desde 1945 hasta 2004 en el edificio del Arsenal del Parque de la Ciutadella de Barcelona, mientras que las colecciones románica, gótica y barroca se instalaron en el Palau en 1942.

Palau nacional

La historia de esta institución se remonta al siglo XIX, cuando, de acuerdo con los principios que inspiraron la Renaixença cultural y política de Cataluña, movimiento especialmente activo en ese siglo, se pusieron en marcha numerosos proyectos para contribuir a la recuperación y conservación del patrimonio artístico del país. Este proceso se inició con la creación del Museu d’Antiguitats de Barcelona en la Capilla de Santa Águeda (1880) y del Museu Municipal de Belles Arts en el Palau de Belles Arts (1891), palacio construido con motivo de la Exposición Universal de 1888. El proyecto de instalar todas estas colecciones de arte catalán en el Palau Nacional, puesto en marcha en 1934 por iniciativa de Joaquim Folch i Torres, primer director del Museo de Arte de Cataluña, se vio frustrado por el estallido de la Guerra Civil española (1936-1939), cuando para su protección muchas obras fueron trasladadas a Olot, Darnius y París (donde se estableció una importante exposición). Durante la posguerra, las colecciones de los siglos XIX y XX se instalaron en el Museu d’Art Modern, alojado desde 1945 hasta 2004 en el edificio del Arsenal del Parque de la Ciutadella de Barcelona, mientras que las colecciones románica, gótica y barroca se instalaron en el Palau en 1942.

Museo picasso barcelona

En el Museo Nacional de Arte de Cataluña podrá disfrutar de colecciones de arte románico, gótico, renacentista y barroco, además de arte moderno, dibujos, grabados, carteles, fotografías y monedas. La colección incluye también una Biblioteca de Historia del Arte y un Archivo General y realiza exposiciones temporales sobre temas no habituales en el museo.
Además de contemplar grandes obras de arte románico y gótico, en el Museo Nacional de Arte de Cataluña también se puede hacer un recorrido por los periodos gótico, renacentista y barroco y ver la colección privada que el político y mecenas catalán Francesc Cambó legó para enriquecer las colecciones del Renacimiento y el Barroco, que incluye piezas del Quattrocento italiano y obras de los maestros del Cinquecento como Sebastiano del Piombo y Tiziano, además de pinturas del Siglo de Oro español y piezas rococó. Al legado Cambó se suma la Colección Thyssen-Bornemisza, que es un conjunto de pinturas y esculturas que presenta una visión global del arte europeo de los siglos XIV al XVIII.

Museo nacional de arte de cataluña por dentro

La historia de esta institución se remonta al siglo XIX, cuando, de acuerdo con los principios que inspiraron la Renaixença cultural y política de Cataluña, un movimiento especialmente activo en ese siglo, se pusieron en marcha numerosos proyectos para contribuir a la recuperación y conservación del patrimonio artístico del país. Este proceso se inició con la creación del Museu d’Antiguitats de Barcelona en la Capilla de Santa Águeda (1880) y del Museu Municipal de Belles Arts en el Palau de Belles Arts (1891), palacio construido con motivo de la Exposición Universal de 1888. El proyecto de instalar todas estas colecciones de arte catalán en el Palau Nacional, puesto en marcha en 1934 por iniciativa de Joaquim Folch i Torres, primer director del Museo de Arte de Cataluña, se vio frustrado por el estallido de la Guerra Civil española (1936-1939), cuando para su protección muchas obras fueron trasladadas a Olot, Darnius y París (donde se estableció una importante exposición). Durante la posguerra, las colecciones de los siglos XIX y XX se instalaron en el Museu d’Art Modern, alojado desde 1945 hasta 2004 en el edificio del Arsenal del Parque de la Ciutadella de Barcelona, mientras que las colecciones románica, gótica y barroca se instalaron en el Palau en 1942.